Manos a la obra - Artesanías de Cantera de Escolásticas. C13 : Disfruta este programa el 04 May 2021 a las 11:00 am por el canal 4.1"> | TVCUATRO

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Manos a la obra
Manos a la obra
2021
Artesanías de Cantera de Escolásticas. C13
 
Todas las manos están marcadas por historias y tradiciones, pero sólo los artesanos llevan en sus manos la cosmovisión de los pueblos. , ellos son los narradores que dan forma a los objetos que maravillan al mundo por su belleza; artesano y artesanía, creador y creación. Ambos entretejen historias de vida, tradiciones y cultura, dialogando con la voz nostálgica de los pueblos.
CAPÍTULOS
“Barro Canelo”, su nombre tiene su origen en el tipo de arcilla con que se elaboran las piezas; los colores son pigmentos naturales terrosos y cálidos que le atribuyen el nombre a la técnica; ésta es empleada principalmente para la generar utensilios utilitarios como: vasos, botellones y vasijas que se adornan con paisajes y costumbres rurales, flores y animales, dando forma a la realidad, vista en su entorno por los artesanos de El Rosario Municipio de Tonalá, Jalisco. Visitantes, coleccionistas y conocedores se acercan a la familia de más tradición de la técnica: la familia Pajarito. El legado de don Nicasio es reinterpretado por su hijo Pablo Pajarito Fajardo quien en su lucha por preservar e innovar con este tipo de trabajo ha obtenido premios nacionales y expuesto en las mejores galerías a nivel mundial; el barro canelo es una herencia que se cuida con orgullo y en donde se atesoran los recuerdos.
Cada 6 de octubre en la ciudad de Uriangato, Guanajuato se celebra la octava noche después del día de San Miguel, patrono local. Para tal efecto se crean tapetes monumentales alusivos a la tradición católica, manufacturados con aserrín de colores, sobre las calles de la ruta donde pasará la procesión con el santo a cuestas. La asociación civil, Octava Noche, se encarga de la logística del evento en conjunto con autoridades locales, preservando la tradición y el canon sobre lo que representan los tapetes para los habitantes de la localidad, esto es, la unión y cooperación en pos de un objetivo mayor.
Desde tiempos ancestrales, las diferentes culturas del mundo han saludado la llegada de la primavera con rituales de fuego, con hogueras. La unión de la fiesta popular, carnavalesca, crítica y satírica, con el gremio de los carpinteros dio origen a una artesanía singular, propia de un tiempo y un lugar. Cada mes de marzo, esta artesanía única se adueña de las calles de una ciudad y es ofrecida al fuego en la noche del 19, festividad de San José. A orillas del Mediterráneo occidental yace la ciudad de Valencia, una de las cunas del barroco español, un estilo artístico grandilocuente y recargado que en esta tierra imprimió su sello en la idiosincrasia de todo un pueblo y en su fiesta más internacional. Aunque sus orígenes fueron muy distintos.
Manos mágicas de hombres y mujeres indígenas otomíes del Estado de México anudan con destreza, dedicación y mucha paciencia, los tapetes de Temoaya, valiosas obras de arte y auténtica expresión de la cultura popular mexicana. Con la mejor lana del borrego Lincoln, importada de Argentina y Nueva Zelanda, los artesanos mexiquenses, que en su mayoría son adultos mayores, también tejen para que esta tradición no desaparezca y su cultura se mantenga viva.
San Martín Tilcajete, es el poblado encargado de preservar la herencia de los seres fantásticos llamados “Alebrijes”, obras de arte que captan el espíritu de esos animales misteriosos y protectores que nos acompañarán a lo largo del camino de nuestra existencia. David Hernández, maestro artesano, es la tercer generación de la familia que mantiene la tradición en su taller para dar existencia al guardián invisible que camina a nuestro lado entre el mundo de los sueños y la realidad.
Rosa María Jerez Ruiz quiso ser desde niña una de las más importantes alfareras de Colombia, con la arcilla roja de su natal Ráquira continúa una tradición heredada por la línea materna. Ella es la creadora de Las Otilias o Vírgenes de barro, figuras donde se mezclan la tradición católica y las costumbres campesinas con la experimentación artística que hace única a cada pieza. Las vírgenes de barro con las que soñó aquella niña Rosa María, hoy tienen un altar en el vaticano, también en muchos hogares de Colombia y el mundo.
Alejandro Vera Guzmán plasma su arte a través de dar forma a trozos de madera de sabino. Las máscaras de diablos que crea con sus preciadas manos, son las más representativas de sus creaciones. Cada pieza es única, con rasgos humanos que reflejan diversos estados de humor, y que nacen de su imaginación cultivada desde la niñez, al crecer entre danzas tradicionales con personajes disfrazados que forman parte del carnaval de su comunidad Santiago Juxtlahuaca, ubicada entre las montañas de la región mixteca del estado de Oaxaca. El artista autodidacta es reconocido como uno de los grandes maestros del arte popular mexicano y con gran orgullo deja un legado a través de su hijo, quien ha visto a Alejandro tallar en madera sus creaciones fantásticas."
Se dice, que el “barro negro”, nos acompaña incluso después de la muerte, que su espíritu continúa en nuestro camino a través de ofrendas, la memoria y el vivo recuerdo de quienes fuimos. Hoy el maestro artesano Fernando Nieto, nos invita a conocer los secretos de esta artesanía y entender porqué su color, brillo y diseños han sido apreciados en objetos ceremoniales, utilitarios y decorativos.
A pico y martillo, nuestros ancestros se abrieron paso entre las montañas sin más ayuda que la de sus propias manos. Para hacer florecer en ellas cultivos, pastos, corrales y así llenar de vida recónditos y singulares lugares. Dicen, que quien olvida sus orígenes pierde su identidad. Y ésta reside también en las herramientas, técnicas y el vocabulario de cada artesanía, como un reflejo de sus vivencias y luchas. El artesano es entonces, una memoria viva, una parte esencial de nuestra cultura. En este capítulo nos centramos en Juan Bautista Montagut Tomás, “el Petxo"
La familia Santos Rojas traduce con su obra y su arte, la magia de un lugar sagrado donde el papel amate era la medicina desde tiempos prehispánicos. Lo sagrado de los cerros de Pahuatlán y San Pablito, Puebla en México, se traduce en sus recortes y su papel, adornados con la música que acompaña al chamán en la ceremonia de curación, en donde el papel amate es medicina y el curandero el doctor. Árbol convertido en la artesanía, espíritu transformado en arte. Juan Santos Rojas y su familia, tercera generación dedicada al oficio, convierten la corteza del árbol conocido como jonote o chaca, en colores, formas y texturas que expresan conocimiento ancestral que sigue vivo hoy.
Moldear el barro, es una tradición que va de la mano con la historia de Metepec. Este pueblo mágico es hogar de Benito Rivera, uno de los alfareros más destacados en la entidad. El talento y la experiencia los heredó de su madre, y en un proceso tan largo como delicado, Benito moldea Árboles de la Vida en los que plasma la cosmovisión de un pueblo, sus creencias y sus miedos. Cada pieza es única, casi irrepetible, porque además del tiempo invertido, contiene emoción, recuerdo y cariño.
Tener como herencia el legado de su padre, -quien a los 13 años comenzó a trabajar en la primer fábrica de vidrio soplado en Guadalajara, Jalisco- comprometió a Hipólito Gutiérrez Castillo a amar este oficio. Aprender a soplar el vidrio y generar figuras insospechadas, con las mismas herramientas y en el mismo taller en que vio tantas veces a su padre hacerlo, le ha permitido conservar los secretos y entender que trabajar con el vidrio requiere de pasión y entrega, estos dos ingredientes serán los que permitan que su oficio continúe. Hipólito, es ganador también de un Récord Guiness al haber impuesto una marca por realizar la botella de vidrio soplado más grande del mundo.
Alejandro Camargo Trejo, tiene 45 años en el labrado de la cantera y es uno de los representantes más importantes del país en el oficio, con 64 premios nacionales. La historia de los canteros de Escolástica se remonta a 1954, cuando Pedro de Aspe Armella trajo a su hacienda a un maestro cantero de otro estado para enseñar a la gente a trabajar con piedras. Los hermanos Joaquín y Justo Bocanegra, así como Jesús González, Serafín Carrillo y Francisco González fueron los primeros canteros. Escolásticas es reconocido internacionalmente por el trabajo de sus artesanos, quienes dominan el arte del tallado en piedra debido a que en el territorio abunda la piedra calizas.
Nacida en el seno de una familia de gran tradición artesanal textil, Abigail Mendoza plasma, desde muy temprana edad, las imágenes prehispánicas vistas en las piedras antiguas de su comunidad así como figuras que representan la vida cotidiana, que desde tiempos antiguos hasta nuestros días han aprendido de sus ancestros y que tejen en diminutas y delicadas fajas que causan la admiración de propios y extraños.
Desde que el ser humano se aseguró el alimento y consiguió tiempo para el libre esparcimiento, quiso divertirse, quiso jugar. El juego más sencillo, el más primigenio, requería únicamente el objeto más simple: la pelota. Carcaixent, cuna de la naranja, rezan los carteles que dan la bienvenida a este pueblo de la comarca valenciana de la Ribera. El juego de pelota es tan de este lugar, que sólo sabe expresarse en la lengua de esta tierra. La naturaleza de esta pelota es dura como la tierra seca y durante siglos ha sido la naturaleza autóctona la que ha proporcionado la materia prima más recia para la elaboración de esta joya de la artesanía.
El piteado es un oficio de tradición familiar. Realizar el delicado trabajo del bordado con hilo de ixtle, además de técnica y paciencia requiere de manos firmes que sepan trabajar con suavidad la piel y el hilo. Ignacio Quezada Santoyo es uno de los pocos artesanos que continúa realizando este trabajo majestuoso: monturas, cintos, carteras, y demás objetos que forman parte de la identidad de la cultura mexicana.
Las mojigangas son objetos antropomorfos de grandes dimensiones para uso festivo en celebraciones religiosas y seculares, son movidos desde el interior por una persona, quien da vida al personaje que representa, regularmente alegres mujeres exhuberantes o bailarines desenfadados. Estos monigotes participan en desfiles, acompañados de bandas de música tradicional, fuegos artificiales y grupos de personas con quienes comparten danzas, además de vacilar con el público con jocosos movimientos y chanzas inesperadas. Las fiestas tradicionales de San Miguel de Allende, Guanajuato, no serían las mismas sin las mojigangas de Hermes Arroyo, son las más solicitadas y de mejor manufactura, ya que en su taller familiar se sigue una larga tradición en los procesos de creación, misma que es reconocida a nivel nacional e internacional y dota de identidad al municipio del bajío mexicano.
La esfera navideña es una fantasía creativa del vidrio soplado, elaborada en el Pueblo Mágico de Tlalpujahua en Michoacán, donde se producen más de 40 millones de esferas al año. En un pequeño taller artesanal, rodeado por el bosque de Tlalpujahua, Don Abel produce la esfera navideña, en ese un lugar lleno de silencio y plenitud resulta ideal para trabajar el vidrio que transforma el cristal en esa bella artesanía. Don Abel y sus tres hijos siguen la tradición de las esferas reconocidas como las mejores del mundo, cada una es única por su dedicado trabajo artesanal y sus diseños son un patrimonio universal, comunican espiritualidad y son su significado esta en beneficio de la tradición y la fantasía.




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